El Santuario de San Miguel es la muestra más representativa del patrimonio monumental que se conserva en la zona. Se trata de una iglesia románica localizada en lo alto de la sierra de Aralar, sobre el corredor de Arakil. En su interior se encuentra una capilla de estilo románico más tardío, en donde destacan la imagen de plata sobredorada de San Miguel y el Retablo, un deslumbrante frontal de esmaltes y cristal de roca de principios del siglo XII.