La Comarca de Pamplona ofrece unos enclaves naturales maravillosos y diversos, en una localización geográfica de transición climática (Atlántico, Alpino, Mediterráneo), que posibilita la existencia de feraces campos de cereal, verdes praderas, bosques centenarios, montes, sierras y ríos. Y en ese lugar, pequeños pueblos que, manteniendo sus esencias, disfrutan de los beneficios de su privilegiada ubicación, de su particular recogimiento y la proximidad a Pamplona.
La ciudad de Pamplona puede presumir de ser una de las capitales con mayor concentración de parques, jardines y arboledas. El Parque de la Ciudadela es una de las zonas verdes más extensas. Se trata de un imponente pentágono amurallado rodeado de árboles y praderas, construido entre los siglos XVI y XVII, y convertido hoy en centro cultural y de ocio.
Otros grandes espacios verdes son los Parques de la Media Luna y la Taconera, situados en ambos extremos de las murallas de la ciudad, con miradores sobre el río. El Parque de la Medialuna destaca por sus pérgolas y estanques, entre los que se alza el monumento al violinista pamplonés Pablo Sarasate. La Taconera es el más antiguo de los jardines y en él se encuentra el monumento al tenor navarro Julián Gayarre. Sus fosos se han convertido en la sede de un pequeño zoológico en el que conviven distintas especies, como gamos, ciervos, cisnes y pavos reales.