El patrimonio monumental de la Ribera resume toda la historia que ha pasado por sus tierras, teniendo en la ciudad de Tudela su máximo exponente. El Puente del Ebro, erigido en tiempos de los árabes, recibe al visitante en su entrada a la capital ribera.
La Catedral de Santa María edificada en los s. XII y XIII en el lugar que ocupaba la antigua Mezquita Mayor, es la joya del patrimonio artístico de Tudela. Además, las calles de Tudela descubrirán al visitante una notable arquitectura representada por casonas y palacios de los siglos XVI y XVIII, entre los que destaca el Palacio Decanal, Palacio de los Marques de Huarte y el Palacio del Marques de San Adrián.
Museos, iglesias, palacios y monasterios completan la oferta monumental de interés de esta zona destacando el Monasterio de Fitero, de estilo protogótico, donde se encuentra el mejor retablo mayor del XVI en Navarra; el Monasterio de La Oliva, a 2 Km. de la localidad de Carcastillo, considerado como una de las mejores muestras del arte cisterciense en Europa y el Monasterio de Tulebras, a 2 Km. de Cascante, fue el primer cister femenino que se implantó en la Península (1149). Tudela cuenta con dos museos “Museo de Tudela” y el “Museo Muñoz Sola de Arte Moderno”; el primero, sito en el Palacio Decanal exhibe una colección de escultura, orfebrería y pintura que en su mayoría es de carácter religioso. A través de este museo podemos visitar también el claustro de la Catedral. El “Museo Muñoz Sola de Arte Moderno” recoge una variada colección de pintura francesa de finales del siglo XIX y a su vez también se expone la propia obra del pintor tudelano Cesar Muñoz Sola.