En el noroeste de Navarra, se encuentra situada esta singular comarca formada por los húmedos valles Zugarramurdi, Urdazubi, Baztán, Malerreka, Bidasoa y Cinco Villas. Un lugar donde la magia parece renacer y el visitante puede fundirse con el paisaje siempre verde de sus laderas cubiertas de helechos y de los misteriosos bosques de hayas, robles y castaños surcados por abundantes riachuelos. Entrar en estos valles, también llamados los Valles Tranquilos , es encontrarse con unos pueblos que combinan en su arquitectura lo señorial con lo tradicional.
Las gentes de estos recogidos valles han sabido conservar su rica tradición folklórica siendo capaces de retornar al pasado con la celebración de sus fiestas y carnavales espectaculares en todas las localidades de la zona o en la representación de los akelarres , reuniones nocturnas de mujeres consideradas brujas, celebrados en las cuevas de Urdax y Zugarramurdi.
Es también tierra de artesanos especialistas en la talla de piedra y madera, elaborando desde aperos de labranza hasta recipientes para la leche, más conocidos en la zona como
kaikus.